viernes, 30 de julio de 2010

El Flamenco: un regalo para la Humanidad y un derecho del Pueblo Andaluz
El flamenco se prodiga, con subvenciones públicas andaluzas, en los escenarios nacionales e internacionales mientras agoniza en Andalucía.

Este manifiesto nace para denunciar una política cultural que ha derivado, entre otras, en la desaparición del tejido de festivales flamencos andaluces y en la precariedad de la Red de Peñas Flamencas de Andalucía. Política que significa también la exclusión del 85% del colectivo de artistas flamencos en beneficio de un limitado círculo de privilegiados por las ayudas públicas, tal como ha declarado recientemente la Asociación de Artistas Flamencos.

Según información proporcionada a Europa Press por la Consejería de Cultura, la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco invirtió, en subvenciones, en 2009, un total de 2.308.270,89 €, de los cuales: 1.361.217,50 € en proyectos destinados principalmente a escenarios internacionales y teatros nacionales y comunitarios; 459.623,12 € para “Colaboraciones puntuales” (partida cuyos beneficiarios y criterios de adjudicación se desconocen); 175.600 para las actividades anuales de todas las Peñas Flamencas; 177.235 para los circuitos provinciales de recitales de las Federaciones de Peñas Flamencas y, finalmente, sólo 134.595,25 para la red de Festivales de los pueblos andaluces.

El resultado de esta política errónea, superficial y excluyente dibuja un panorama desolador en Andalucía, sobre todo en las zonas rurales, y floreciente fuera de nuestra comunidad y muy especialmente en el extranjero. Se subvencionan generosamente, con dinero de todos los andaluces, festivales en Nueva York, Miami, Boston, París, Londres, Bruselas, Roma, etc.; giras internacionales de ciertos artistas y programas, producidos por la AADF, destinados a las capitales de provincia, mientras los pueblos de Andalucía ven como desaparecen uno a uno sus festivales anuales, algunos con más de treinta años de antigüedad. Flagrante pues la discriminación que sufre la población rural andaluza en el reparto de los fondos destinados al flamenco, siendo este mismo sector de población el que genera la inmensa mayoría de los artistas flamencos, los estilos de cante que hoy conocemos y buena parte de los fondos que administra la AADF. Como ejemplo: en 2008, se le otorgan a un bailaor, entre otras ayudas, 52.500 € para “Gira EEUU, Suiza, Pto Rico, Francia”. Ese mismo año, los Festivales de los Pueblos de Andalucía reciben una media de 1.500.- € por festival. En 2009, una bailaora obtiene, también entre otras ayudas, 60.000.- € para una producción personal mientras las Federaciones Provinciales de Peñas Flamencas de Andalucía se tenían que conformar con 8.000.- €, por provincia, para todo su circuito anual de recitales.

Antecedentes

A principios de los 70, e impulsados por el magisterio y compromiso con el Arte Jondo de Don Antonio Mairena, emergieron los Festivales Flamencos de los pueblos de Andalucía y se multiplicaron las peñas flamencas por toda su geografía.

Al amparo de los Ayuntamientos democráticos, y generalmente a iniciativa de las Peñas locales, a principios de los 80 toda la Andalucía rural y las principales ciudades de la comunidad contaban con un tejido de festivales que vinieron a saciar la sed de flamenco del pueblo andaluz, tras décadas de dictadura y sequía cultural, ofreciendo un marco digno para el desarrollo artístico y económico del colectivo de artistas flamencos

Pronto se constató que los Festivales eran una fórmula casi perfecta para el desarrollo del flamenco:

Cubrían todas las comarcas de Andalucía fomentando la aparición de nuevos valores y dándole oportunidades a los artistas y aficionados punteros locales: fundamental e imprescindible para el futuro de la cantera flamenca.

- La población flamenca, afincada también principalmente en las zonas rurales, veía satisfecho su derecho a escuchar su música de raíz y a participar en la composición de los carteles anuales a través de las peñas u otros colectivos. Esta fórmula generaba una rotación de artistas y por ende, de estilos y ecos, extremadamente enriquecedora para las aficiones locales.

- La libre elección de los carteles anuales por los organizadores, sin intrusismo de la AADF, era la base de una programación donde la inmensa mayoría de los artistas en activo tenían cabida. La proliferación de estos festivales significó, durante treinta años, la época de mayor difusión del Arte Jondo y de fomento de nuevos valores. Así mismo, el colectivo de artistas flamencos encontró en este circuito la fuente de contratación más democrática y estable jamás conocida.

En los últimos años, los Festivales de los pueblos de Andalucía han sufrido una caída vertiginosa, en un declive inversamente proporcional a la dotación presupuestaria destinada al Flamenco a través de la AADF y otras instituciones comunitarias, provinciales y estatales. Al mismo tiempo, la programación de las Peñas Flamencas, con presupuestos de miseria, se basa fundamentalmente en las colaboraciones de socios y aficionados, amén de algún que otro recital anual con participación de artistas profesionales.

En igual medida, y tal como ha denunciado la Asociación de Artistas Flamencos, casi siempre son los mismos artistas los beneficiarios de esta política institucional de manera que, mientras una minoría hace carrera al auspicio del dinero público, la inmensa mayoría de los artistas flamencos está en situación de extrema dificultad por no decir en la miseria.

Ante este panorama, los abajo firmantes, que amamos el Flamenco en toda su pluralidad de estilos y ecos y hemos – o no – apoyado su candidatura a ser patrimonio inmaterial de la humanidad

Entendemos

Que, en Andalucía, las instituciones culturales públicas obligadas constitucionalmente a velar por un Arte que se pretende Patrimonio de la Humanidad

- Han hecho una gestión de los fondos destinados al flamenco que discrimina a la población andaluza y excluye a la mayoría del colectivo flamenco
- Tienen una enorme responsabilidad en la situación agónica que vive el flamenco en Andalucía
- Que el presupuesto de la AADF permite, siempre que las prioridades sean éstas, recuperar o revitalizar tanto la red de Festivales Flamencos de Andalucía como los circuitos de recitales de las Peñas Flamencas siendo, ambas actividades, generadoras de cultura y riqueza para la población andaluza y por ello

Exigimos

Que, dada la gravísima situación que atraviesa el Flamenco en Andalucía, se le dé prioridad en los presupuestos destinados a la cultura y se dote a los organizadores de Festivales Flamencos, a las Peñas Flamencas, Casas de Cultura y Teatros de la Comunidad de una subvención anual, equitativa y suficiente para desarrollar libre y dignamente su actividad.

Que se modifiquen los criterios de selección de los asesores o expertos que deciden la concesión de subvenciones y otras ayudas y que se cuente, entre otros, con las Peñas Flamencas y la Asociación de Artistas Flamencos que representan a la población flamenca y a sus artistas. Que se modifique bianualmente la composición de este consejo asesor para que la participación de todas las comarcas de Andalucía sea posible.

Que la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco y otros organismos públicos se abstengan de hacer competencia desleal a los Profesionales Técnicos del Espectáculo y que sus aportaciones a cualquier tipo de programación sean presupuestadas, transparentes y se traduzcan en euros y no en “artistas” contratados y pagados por la institución pública

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Te invitamos a adherirte a nuestra página en Facebook Flamenco para los pueblos de Andalucía y la Humanidad.

Si formas parte del tejido profesional flamenco; Peña Flamenca; Colectivo Cultural; o si, como aficionado, quieres participar más activamente en esta campaña, escríbenos a esta dirección: flamencoesunderecho@gmail.com

7 comentarios:

che1936 dijo...

Pues ya que las suvbenciones siempre se la llevan los mismos, ahora nos toca luchar por lo que es nuestro,mi apoyo a esta causa!!!
SALUDOS FLAMENCOS Y REPUBLICANOS

volandovengo dijo...

Contad también con mi adhesión desde Granada. Es algo que llevo denunciando algún tiempo. Remito a un artículo de mi blog: http://volandovengo.blogia.com/2010/060601-hacia-donde-vamos.php

benito dijo...

mi apoyo desde valencia, donde parece que tambien la juta de andalucia a recortado las subvenciones a las asociaciones de la cultura andaluza, para traer artistas flamencos por estas tierras

Francisco Rivas dijo...

Me parece muy bien, cada año están perdiéndose más festivales y los aficionados andaluces tenemos derecho, como dice ese manifiesto, a escuchar nuestra música sin tener que ir a los teatros de la capital. Hace años podía uno ver tres o cuatro festivales durante el verano sin tener que hacer más de 100 kms desde tu casa y ahora hay que ir bastante lejos para escuchar los cantaores que le gustan a uno.

Alfonso Cantero dijo...

Si el flamenco se pierde en los pueblos de Andalucía es una injusticia hacia el pueblo andaluz y un crimen contra nuestra cultura. Pero y a los políticos de la oposición ¿Les interesa mucho el flamenco? y sobre todo ¿se preocupan por saber cómo se reparte el dinero de los andaluces? todos en el saco, los artistas pesebreros, los políticos farsantes y los andaluces, como siempre, en manos del señorito (la junta) que se lleva el flamenco fuera y aquí, a los andaluces, la bazofia que nos vende Canal Sur.

Rosa dijo...

El flamenco pagado por la junta primero para los andaluces y luego para el extranjero que los que vivimos en un pueblo como el mio de Pozoblanco antes teníamos aqui y en los alrededores buenos festivales flamencos y los pocos que quedan no valen nada. En la provincia solo están aguantando fuertes Zambra y Puente Genil dicen que Montilla y La Rambla se han perdido. De todas formas ninguno de los dos era ni la sombra de lo que fue. La gente de campo somos quienes lo estamos sintiendo más por aquí ya no se oye ni una solea en condiciones.

Rosa Gracia dijo...

Mi apoyo también un saludo flamenco desde granada Contradanza Granada